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RESEÑA HISTÓRICA

La construcción de edificios hospitalarios a lo largo de la historia ha evolucionado con el pasar de los siglos y en gran medida estas transformaciones se originaron en un primer estadio por tratar de atender la demanda de salud y en contener las epidemias que se generaban en los mismos establecimientos hospitalarios. Estas transformaciones se pueden catalogar en prototipos funcionales aprobadas a lo largo de la historia que han correspondido a diferentes épocas y necesidades. Podemos encontrar tres tipologías principales: Claustro, Pabellón y Mono-bloque; la aparición de cada una de estas en consecuencia de las necesidades y optimizaciones con respecto a la tipología cronológicamente anterior.La aparición de los hospitales comenzó en 1500 como lugares de paso en claustros, adaptados a cumplir la función hospitalaria en las guerras del medievo europeo, iniciativas promovidas por la iglesia católica. Los pabellones son una evolución de este concepto alrededor de 1700, su desarrollo radica en el hecho de poder separar las patologías en distintos edificios, tratando de esa manera de controlar las terribles epidemias que se desataban en estos, establecimientos. Posterior a esto en 1930 y como una necesidad de optimizar circulaciones, espacio y energía se condensan toda la distribución de la tipología de pabellón en un mono-bloque. De aquí en adelante se han experimentado con estas tres tipologías encontrando una gran gama de posibilidades en distribución hospitalaria. El Hospital SanJorge es un claro ejemplo de esta tipología, pero a lo largo de su historia el edificio ha experimentado varios cambios arquitectónicos y estructurales, que han afectado la completa integridad física y formal del edificio. En su concepción inicial se conformaba a partir de la tipología pabellón muy común en Europa a mediados del siglo XVIII siendo un claro ejemplo de una estructura ligera pero
agradable, la cual se crea a partir de bloques o dependencias patológicas dispuestas entre patios o vacíos conectadas por circulaciones cubiertas. 

Tan solo en una década posterior a su construcción empieza a transformarse el edificio como reflejo físico de nuevas necesidades que quizás no fueron previstas en un principio. Pero por la mala concepción de estas adiciones se desencadeno un efecto dominó, no regulado ni supervisado desde el punto de vista de arquitectónico. Que dio paso a futuras intervenciones alejadas de conservar una forma sistemática del edificio.

Inicia sus servicios en 1949 contando entonces con cuatro (4) pisos a nivel de la carrera 4ª y un (1) piso a nivel de sótano a nivel con la carrera 3ª. Distribuido, en tipología de pabellón se conforman dos patios a manera de claustro, un ingreso pensado como parque en forma de U pensado para acoger vehículos y peatones. Conformado por dos circulaciones longitudinales por medio de las cuales se conectan cada bloque hospitalario en cada nivel. Algo característico en esta concepción inicial fue la incorporación de terrazas y  la jerarquía en la distribución volumétrica, muy característico de la Vanguardia ecléctica tardía del Art Decó en Colombia; estilo del cual se obtiene la sucesión volumétrica de los elementos estructurales en la fachada de la carrera 4ª.
En su programa inicial se contaba con salas de Medicina Interna, Cirugía, Órganos de los sentidos, Urología, Maternidad, Ortopedia, Pediatría, Leprosos en Tránsito y enfermos delincuentes. Ocho salas de Cirugía, Radiología, Laboratorio Clínico, Cocina, y tres ascensores.

1950 - 1970

A mediados de la década de los 50 el edificio requirió de nuevas áreas y la extensión de otras ya existentes, como la morgue y otras áreas técnicas. También en la década de los 1960 se construye un segundo piso sobre el volumen de ingreso, lo cual se realizó para expandir las áreas administrativas del hospital. Años después el edificio empieza a expandirse en áreas y a ocupar más niveles producto de la sumatoria de sedes, dependencias e instituciones como por ejemplo la creación de la Unidad Regional de Salud Pereira en 1975. Además el Ministerio de Salud mediante la resolución 010100 de 1978, consideró que esta institución constituía el centro de referencia de más alta tecnología en la región y que se podrían desarrollar programas de educación superior en el área de ciencias de la salud proporcionándole la categoría de Hospital universitario. Esto significó un gran cambio la distribución y morfología del edificio ya que pese al aumento de las áreas el hospital seguía quedando corto debido al crecimiento poblacional. Además de la adecuación del departamento de Pediatría en 1979.

1970 - 2005

En la década de los 90, el Ministerio de Salud clasifica al Hospital San Jorge en el nivel lll de complejidad; nivel que requería más áreas técnicas y que posteriormente sobre esta década incluyó en la construcción del edificio de urgencias sobre la carrera 3ª. En esta misma década en el año 1995, suscrita por el Gobernador y el Alcalde de Pereira, se convirtió a la entidad en Empresa Social del Estado (E.S.E); hecho el cual incluyó en el modo de la prestación de servicios. Y tras el gran sismo del 99, con severa afectación del Eje Cafetero en su población y construcciones; el Hospital San Jorge fue centro de referencia de los pacientes de los departamentos de Quindío, Caldas y el Valle (Norte del Valle). Por lo cual se empieza a formular la necesidad de ampliar la capacidad del hospital en la atención de urgencias. Pero no es sino hasta principios del 2005 cuando se aprueba este proyecto, que afectaría significativamente la conformación de la fachada del hospital.

2005 - 2015

En el 2006, se efectúa la remodelación de los servicios de Hospitalización de Medicina Interna y Quirófanos, iniciada en Gineco obstetricia y recién Nacidos, en este año fue aprobada la construcción del nuevo bloque de Urgencias. Posterior a esta intervención el periodo entre 2013 -2015 se construyó un volumen de ingreso contiguo a Urgencias, intervención que incluía una capilla y una cafetería ubicadas en el ingreso. Y a pesar de que estas intervenciones se separan del volumen principal; esta intervención en conjunto con urgencias y la ampliación de hospitalización, fueron las más invasivas en el inmueble, ya que destruyeron la imagen espacial y estética del edificio original, además de elementos significativos como sus rasgos eclécticos Art Deco. Ocupando en un 90% de los patios laterales y la desaparición del corredor que conformaba el patio junto con la antigua morgue. Un punto a favor fue la liberación del segundo nivel del volumen al costado izquierdo del edificio, sede del antiguo seguro social en la década de los 50 – 70.

2015 - 2017

Otro elemento desaparecido en la intervención de 2011-2013, fué la modificación de la escalera principal, la cual en el concepto original del edificio era el remate de la circulación de acceso principal y la convergencia entre las dos circulaciones longitudinales del volumen principal y la conexión con el pabellón posterior al acceso a modo de crucero. El periodo entre 2015 – 2016 se iniciaron los diseños para la ejecución de tres proyectos en el 2016, la primera intervención fué el nuevo edificio de consulta externa y se emplaza en el espacio vacío, resultante de la demolición de la antigua morgue y el corredor que encerraba el patio oriental, La segunda intervención ocupa uno de los vacíos entre los pabellones orientales y consiste en un bloque de circulaciones técnicas alternas que desde el punto de vista funcional, separa las circulaciones y el flujo de personas, camillas, comida que actualmente padece la circulación del bloque original.

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VALORACIÓN ARQUITECTÓNICA

Es importante tomar como punto de partida el año 1948, año en el cual se inaugura el hospital San Jorge de Pereira para determinar, la de este momento, como la imagen original de la edificación a la cual se le da valor histórico, pues su construcción simboliza la gesta  cívica de la ciudad y la capacidad de sus habitantes de trabajo mancomunado en pro de su desarrollo, y valor artístico pues el estilo arquitectónico bajo el cual se proyectó simboliza igualmente un cambio importante en la memoria colectiva y es una huella del importante momento de transición de Pereira a ciudad capital.

El estilo arquitectónico en el cual podemos ubicar el diseño del edificio es denominado Art decò, que caracterizo las décadas de los años 20,30 y aun en los 40 en la ciudad utilizado en los edificios más representativos, del cual se puede decir que es una manera racional de diseño arquitectónico donde predominan las líneas rectas y volúmenes que nacen de la abstracción de formas puras, que se desprende de ornamentos Neoclásicos propios de la arquitectura que simboliza la época denominada republicana. A simple vista se puede leer que necesariamente el diseño está dirigido a brindar soluciones funcionales de las necesidades que planteaba el uso hospitalario y es un claro ejemplo de la tipología de pabellón propio de hospitales construidos en Europa en el siglo XIX, impulsado por la Escuela Inglesa de arquitectura y lo encontramos en el Hospital Blackburn de Manchester, Inglaterra (1870). En el cual se proponen pabellones que se intercalan hacia uno y otro lado permitiendo así una mayor iluminación de las salas sin aumentar las circulaciones. La implantación en el lote y la forma en la cual fue concebido el edificio, permite que la ocupación del lote no sea total y que se generen espacios abiertos por las cuatro fachadas del edificio, patios interiores y una clara intención de generar una plazoleta de acceso a manera de parque. Esta característica hace que el edificio sea un hermoso ejemplo de arquitectura hospitalaria pensada en conceptos de la medicina, que tomaban fuerza a nivel mundial y que en el país fue base de la construcción de muchos hospitales, cuyo principio es la integración del espacio de sanación con la naturaleza. La disposición del edificio permite adicional mente que se tengan fachadas por todas los bloques que lo conforman, así se logra iluminación y ventilación natural a todos los espacios, condición que desde el punto de vista médico resulta una herramienta fundamental para el tratamiento de enfermedades respiratorias como la tuberculosis que en su momento resultaba un enemigo peligroso para la creciente ciudad. Del edificio original las terrazas son características de este tipo de arquitectura, tal vez fueron concebidas para que sobre ellas se pudiera proyectar futuras ampliaciones. Otras características constructivas son vanos para ventanas de forma rectangular en sentido vertical, ventanas en perfil metálico, hierro, y vidrios instalados con masilla, estas fueron susceptibles de cambio total por ventanas en perfiles de aluminio debido a la precariedad del sistema original y a que este no brindaba las condiciones mínimas de asepsia que se requiere en instituciones hospitalarias.

ANÁLISIS_ESTADO DEL ARTE -2017

La creciente ciudad sigue consolidándose como uno de los puntos de desarrollo importantes de la región convirtiéndose en los años venideros en la capital del departamento de Risaralda, el acelerado aumento del número de habitantes trae consigo la necesidad de aumentar la capacidad hospitalaria y ante la falta de políticas de planificación para aumentar el número de hospitales en la ciudad se inicia el proceso de transformación del edificio que básicamente en principio consiste en una gran cantidad de intervenciones para añadir servicios complementarios como se describe en la etapa de desarrollo histórico anteriormente descrita, posteriormente se han generado una serie de intervenciones de todo tipo como la ya mencionada reforzamiento estructural y remodelaciones tendientes al cumplimiento de las normativas que desde el ministerio de salud se han impartido para las instituciones prestadoras del servicio de salud, SANAR Risaralda, instalando la sala de Oncología Pediátrica. La institución nunca estuvo preparada para el acelerado crecimiento al que se vio enfrentada, como consecuencia el edificio lejos de valorarse en sus atributos arquitectónicos y menos como patrimonio arquitectónico, valores inherentes a él, siempre se vio como el edificio netamente utilitario, podría decirse que no hubo tiempo de hacer conciencia ni de crecer culturalmente para tal valoración. Situación que no permitió tener una planeación adecuada para que las intervenciones ejecutadas obedecieran a un proyecto integrado y coherente de crecimiento o un plan maestro por el contrario el común denominador ha sido la improvisación y la falta de planificación.

 

El estado actual del edificio es evidentemente una sumatoria de formas, intensiones arquitectónicas, soluciones puntuales a necesidades temporales, políticas particulares, transitorias y hasta de gustos personales lo cual ha desvirtuado de manera dramática la imagen determinada con valores históricos y artísticos.

 

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