Pocos lugares reúnen tanto misterio y belleza a la vez, como la Ensenada de Utría ubicada en la costa norte del Pacífico colombiano, en el departamento del Chocó. Hacia el sur, el visitante observará una serie de estribaciones montañosas cubiertas de exuberante selva tropical que cortan el mar semiocultas entre la bruma. Sus calmadas y cálidas aguas son un lugar propicio para la llegada de especies migratorias como tortugas marinas, aves y ballenas y el sitio ideal para el desove de peces. La Ensenada es un paisaje cambiante que crece y decrece según la marea, mientras que los sinuosos esteros entre el manglar alcanzan mutaciones aún más dramáticas con sus cambios; durante marea baja se mueven algunas criaturas terrestres entre las raíces de los mangles, pero cuando la marea sube, éstas se desplazan para dar lugar a la fauna subacuática que llega con el agua del mar.
Teniendo en cuenta el precedente de la construcción del primer tramo del sendero elevado denominado estero grande en el parque nacional Utría en el año 2012 y considerando que este fue un proyecto exitoso y de excelentes resultados para la entidad contratante las experiencias aprendidas y las vicisitudes sorteadas de manera idónea por el contratista encargado. Se decidió realizar una segunda etapa que abarcó la continuación del sendero elevado a través del manglar, con el fin de completar el circuito del recorrido para los visitantes, este sendero incluyó la construcción de módulos de descanso y/o avistamiento, denominados "avifaunas", por último, se realizó la construcción de una torre de avistamiento para que los visitantes vean desde la altura el ingreso de las ballenas y demás fauna marina por la ensenada.